¿QUÉ ES UN DÉTOX EMOCIONAL?

Un détox emocional es una limpieza, una desintoxicación, que lo que  arrastra no son sustancias físicas, sino emociones, pensamientos y sentimientos que nos limitan, nos estorban, nos frenan.

Al igual que con una depuración física, donde es importante cambiar nuestra forma de alimentarnos, dejar de ingerir las sustancias que nos perjudican, y no solo hacer détox periódicos, y entre ellos, zamparnos lo que nos venga en gana, el détox emocional también nos empuja a dejar atrás esas ideas, creencias, vivencias, que nos limitan, desconectan de nuestra esencia, nos anclan en viejas maneras de vivir.

BENEFICIOS DE UN DÉTOX EMOCIONAL

  • Autoconocimiento: de modo breve pero intenso aprendes a formular preguntas que proporcionan respuestas valiosas
  • Información sobre tu cerebro: aprendes elementos clave de neurociencia que te ayudan a comprender mucho mejor tus comportamientos y emociones
  • Experiencia emocional muy diferente: compruebas en ti misma un cambio esencial al abandonar esas viejas y caducas formas de relacionarte contigo misma y con el mundo que te rodea
  • Método claro y seguro: aprendes otra manera de responder y cómo conseguir que se consolide como hábito nuevo

CONTRAINDICACIONES DE UN DÉTOX EMOCIONAL

Es inocuo, no tiene ninguna contraindicación. Sin embargo, puede que no te sirva, que no te funcione. La razón es que depende de tu nivel de compromiso puedes limpiar lo que se ve y ya está, o pasar a fondo el rastrillo y llevarte toda la porquería. Pero no es demasiado importante, será como tú desees que sea, y por tanto está bien tal y como se de, tal y como ocurra.

DÉTOX DE MERECIMIENTO

De todos los détox, este es el que me gusta más porque revela una zona de la personalidad profunda que muchas veces está olvidada. Es la zona donde brota el amor, cuya semilla se plantó mientras éramos tan solo unos bebés. El verbo merecer nos lleva a un significado de causa-efecto. Por ejemplo, se merece ese puesto, se lo ha ganado. O bien, con el daño que ha hecho se merece eso y mucho más. Sin embargo el merecimiento no tiene que ver con esto.

Imagina un bebé que acaba de nacer. Tiene muchas personas a su alrededor que solícitas, responden a todas sus demandas. Sus padres, su familia, sienten gran ternura hacia él, lo acaban de conocer y ya lo aman.

Ahora, responde ¿qué ha hecho ese bebé para merecer este cuidado, amor y protección?

N-A-D-A

No puede ganarse nada ni dejar de ganárselo, porque un bebé no puede hacer nada más que comer, dormir, llorar…

Entonces, como es que le aman…

Porque el merecimiento relacionado con el amor (no con lo que se hace), procede del simple hecho de existir.

El bebé existe, es, y posee ese derecho innato de merecimiento. Se merece lo mejor, los mejores cuidados, el más alto amor, únicamente porque está vivo, existe, es.

Esta es la raíz del propio amor, ese sentimiento que podemos desarrollar, hacer crecer, para que nos nutra y sostenga a lo largo de la vida. Para gozar de lo mejor, y para resistir lo peor.

Es en esta raíz donde tantísima gente tiene un problema serio. Pueden amar a otros (o eso creen) pero no a sí mismos, de verdad. Querer sí que quieren, pero la propia etimología del verbo querer indica poseer, desear, anhelar. El amor no participa de estos sentimientos y emociones. Es incondicional, sin deseo, sin posesión. El amor es siempre libre: ama libremente y deja que el otro se deje amar (o no) también con libertad.

Profundizar en el auténtico merecimiento, renueva completamente tu propio amor. Sentir que no importa quien seas, ni tus fracasos, ni tus decepciones, porque tu propio amor brota de tu interior, es una fuerza poderosísima para ti.

TODOS LOS DÍAS SON BUENOS PARA HACERTE UN REGALO

Quiero que reflexiones un momento y valores la posibilidad de regalarte este Détox para limpiarte de todo eso negativo, porque te amas y quieres demostrártelo, ahora, hoy…

Pregúntate:

¿Cuál es la decisión más cargada de amor por mí?

Y actúa en consecuencia con ella. Cree en ti.