¿QUIERES REINVENTARTE?

Estamos en unas fechas propicias, otra vez, para reflexionar sobre el año nuevo y lo que queremos hacer con esas 365 ventanas de oportunidad que ya se han abierto para nosotras.

Seguramente habrás leído docenas de artículos, post, visto vídeos, infografías, en fin, en todos los soportes y en casi todas las suscripciones que tienes. Claro, es lógico. Las fechas que son señaladas resultan perfectas para conversar sobre lo que nos interesa y darle nuestro enfoque particular. No voy a ser menos ¿no te parece?

Te cuento como voy a plantear yo misma, mi 2019. Mis palabras-palanca, mis acciones revolucionarias.

PALABRAS-PALANCA

Como nuestro cerebro y mente gustan de los símbolos para trabajar, hacer que una palabra determinada actúe como una palanca y nos provoque ciertos resultados, es saber trabajar con nuestro cerebro.

¿Qué tres palabras escoges tú para este 2019?

Te digo las mías y deseo que te inspiren, si todavía no las has decidido. La primera de todas es INTEGRACIÓN o INTEGRAR. A veces me gusta más el verbo y a veces me gusta más el sustantivo. La razón de que me motive esta palabra es que he atesorado a lo largo de los años multitud de conocimiento y sabiduría. Pero están guardados en los estantes de mi memoria pero sin colores que los relacionen. Están relativamente separados. Pero yo quiero que estén conectados y pueda aprovechar los matices o los ejes de cada conocimiento, en diversas maneras y para diferentes resultados, convirtiéndolos en Súper Sabiduría.

La segunda palabra para este 2019, es VISIBILIDAD. Estoy lista para el mundo. Durante varias décadas he trabajado cara a cara con mis pacientes, pero sin darle bombo ni platillo, hemos trabajado, conseguido resultados, y ya está. Pero ahora es diferente. Me dedico a ayudar a miles (todavía no, eh?) de mujeres a desarrollar sus Superpoderes para que cambien sus vidas y como resultado, que cambie el mundo en que vivimos, por supuesto a ¡Súper Mejor!

Pero no las puedo ayudar si ignoran que existo. Si no las puedo ayudar, entonces no me puedo ayudar a mí misma a evolucionar, de modo que sí o sí para este año soy VISIBLE.

Y la última palabra de 2019 es ESCRIBIR. Quiero escribir todos los días cientos de palabras, miles. Compartir todo eso que sé (Integrar) para que se vea quien soy (Visibilidad) y cada día, cada día, sentirme muy feliz haciendo esto que me gusta tanto (Escribir).

ACCIONES REVOLUCIONARIAS

Estuve viendo varios vídeos, uno de ellos de Tony Robbins, que me inspiró a reflexionar sobre qué acciones sencillas resultan más revolucionarias en la transformación de quienes somos, en quien queremos ser.

Acción revolucionaria-1

Imagina lo que quieres para ti. Crea una visión en tu mente de ese futuro. Con detalle, espontáneo pero también pensado con detenimiento. Usa lo que resuene contigo: un mapa de tu visión, con fotografías, leyendas, colores, lo que te agrade… o un audio donde te explicas lo que deseas con claridad. O si eres más perceptiva, destina unos minutos a imaginar todas esas sensaciones que tendrás al hacer realidad tu deseo. Trabaja con tu Visión todos los días unos minutos. Observa qué sientes, qué pasa, qué has de hacer ahora…

Acción revolucionaria-2

Haz ejercicio. De la clase que quieras, pero mueve el cuerpo, haz que se mantenga en forma. Hay tantas opciones que seguro que encontrarás la tuya, aunque detestes (como yo) hacer ejercicio. Me puse a buscar y encontré algo que a mí me funciona porque impide que hacer las repeticiones me aburra soberanamente: las suspensiones. Las compré en Amazon por treinta euros y son estupendas. La cosa está en que haces los movimientos jugando con el peso de tu propio cuerpo, y esto a mí, me divierte, me mantiene alerta (no aburrida). Así que busqué a alguien que me gustara para los ejercicios de calentamiento (en Internet) y luego a alguien que me guiara en los ejercicios con las suspensiones (también en Internet ¿se nota que soy fan?). Si te interesa quienes son, me escribes y te lo diré con mucho gusto.

Así que cuatro días a la semana dedico media hora a esta actividad. Lo comencé como si fuera una medicina (en realidad lo es) pero ahora ya lo quiero hacer porque me siento mucho mejor.

Acción revolucionaria-3

Lee y aprende continuamente. Esto te servirá para protegerte de las ideas de otras personas que a ti no te sirven, e incluso te perjudican. Ya sabes que hay miles de personas con una negatividad encima enorme. Tú tienes que poder mantener tu perspectiva positiva y sana a pesar de que otros te digan que estás equivocada. Además, leer y aprender abre tu mente a nuevos niveles de humanidad, de sabiduría, de amor…

Hice, hace mucho tiempo, un curso para agilizar mi velocidad lectora. Fue la inversión más efectiva que he realizado. Pasé de unas 285 palabras por minuto a 786 palabras por minuto. ¿Te imaginas cuanto puedo leer sin cansarme? ¿Qué fácil me resulta comprender todo? Pues sí. Leo dos o tres libros a la semana, de narrativa y de todos los temas que me interesan (que son muchos), además de decenas de artículos. Cada libro lo leo dos o tres veces porque el trabajo para sacarle el jugo con una sola vez es insuficiente (o al menos para mí, que tengo una inteligencia normal)

¿Dirías que mi mente y mi espíritu están bien alimentados? Pues ¡sí! Me planteo el año que viene hacer otro curso para perfeccionar mi velocidad lectora y ver si llego a mil palabras por minuto.

Acción revolucionaria-4

Investiga. Busca personas que ya han conseguido lo que querían. Lee biografías, consulta Internet. Haz una lista de personas que quieres que sean tu inspiración. Ve vídeos (si tienen) y en tu vida corriente proponte actuar como actuarían ellas en tu situación. Haz como sí. Ni te imaginas el poder que tiene esto cuando lo experimentas. Toma nota, o si puedes lleva un Diario. Esas reflexiones de lo que vas viviendo sirven y mucho para conocerte profundamente y para darte pistas de lo que ya has hecho y no te funcionó. También de lo que sí que te resulta efectivo y has de seguir repitiendo. Es un tiempo el que necesitas para hacerlo, pero la rentabilidad es altísima.

Me inspiran muchas personas, pero te cito algunas: TONY ROBBINS, JUAN MERODIO, MARIAN ROJAS, COCÓ CHANEL…

Acción revolucionaria-5

Abraza la incertidumbre. Esto son palabras de Tony Robbins, pero son tan verdaderas que se las copio. Los miedos de cuando éramos niñas nos han adiestrado a permanecer en la certidumbre. En lo que es seguro (aunque sea peor). Pero la vida es cambio perpetuo y tienes que acostumbrarte a él sin mover las pestañas, como si no pasara nada (en realidad es así: no pasa nada) Nuestro cerebro también colabora en ese enganche a lo seguro, a lo cierto, porque tiene una misión que es protegernos para que la especie sobreviva. No ayuda a que nos atrevamos con lo desconocido pero es imprescindible que lo hagamos si queremos convertirnos en quien soñamos ser. La incertidumbre y que no te asuste, te ayudará a conquistar lo que temes, porque te atreverás y comprobarás que los temores estaban en tu mente y casi nunca en la realidad.

Acción revolucionaria-6

Cuestiónalo todo, y a ti también. Haz preguntas clave, sobre lo que sea y sobre ti. Algo te asusta, pues pregúntate: ahora mismo ¿cuántas mujeres están asustadas por lo mismo que yo? Verás que cuando amplias tu perspectiva, de tu habitación al mundo, todo cambia. La respuesta será (casi siempre) cientos, o miles, o cientos de miles o millones… y aunque el dicho se ha distorsionado a lo largo del tiempo, el verdadero reza así: consuelo de muchos, consuelo de todos (no de tontos como dice la gente) Esto significa que si tienes miedo a enfermar y millones de personas lo tienen, no eres rara o estás mal. Tienes que enfrentar lo mismo que esos millones de seres: que la vida es finita y puedes asustarte sin creer que te pasa algo.

PREGUNTAS PARA REINVENTARTE (según Tony Robbins)

Reinventarse puede hacerse cuando vas a niveles más profundos de ti misma, y conectas con tu Yo más auténtico.

La vida es crecimiento continuo. La vida es arriesgada. Puedes quedarte en la zona cómoda y vivir como una muerta en vida, o elegir la vida y vivirla sintiendo que estás viva.

  1. ¿Estoy aquí para servir?
  2. ¿Cómo me convierto en más para dar más y mejor?
  3. ¿Cuál es mi pasión central?
  4. ¿Qué recursos están disponibles para mí?
  5. ¿Qué nuevos hábitos necesito adquirir?
  6. ¿Cuál es mi cómo, mi razón, mi motivación?
  7. ¿Cómo implemento todo esto?

Reflexiona sobre tus respuestas y clarifica lo que quieres, y luego, ¡ve a por todas!